Hace unos días, recibí un mensaje de un internauta que me gustaría analizar con detenimiento. En él me indicaba lo siguiente sobre la Rentabilidad Digital:
"El concepto cabe aplicarlo también a la rentabilidad digital que obtiene el usuario final al ahorrarse tiempo y dinero en sus gestiones".
La Rentabilidad Digital es un factor que afecta a todos los posibles integrantes del circuito de Internet. Es decir, es un concepto que debemos plantear no solo en el ámbito de proveedores, empresas o intermediarios sino también y, fundamentalmente, en el ámbito de consumidores y usuarios.
Esto nos lleva a la importancia de distinguir el término “Rentabilidad Digital” del de “Valor Añadido”.
La Rentabilidad la hemos de contemplar siempre como un factor de ahorro, valorable económicamente (ya sea en dinero o en inversiones) de forma directa o indirecta. El Valor Añadido, en cambio, supone una ampliación de servicios o prestaciones.
Teniendo en cuenta esta diferenciación, podemos afirmar que una estrategia digital que aporte al mismo tiempo Valor Añadido y Rentabilidad Digital en todos los integrantes del circuito (desde el fabricante / proveedor al consumidor final), será muy difícil que fracase. Por ello, es fundamental que en el momento de planificar una estrategia empresarial en Internet, se tengan en cuenta los beneficios que ésta puede aportar (en cuanto a rentabilidad y valor añadidos) y a qué integrantes del circuito puede beneficiar.
Por ejemplo, en el caso de una empresa que venda productos o servicios al consumidor final, el circuito estará integrado como mínimo por tres partes: los proveedores, la empresa y el consumidor final o usuario. Si después de un exhaustivo análisis se determina que mediante la estrategia digital se puede aportar Valor Añadido y Rentabilidad Digital tanto al consumidor final como a la empresa, ésta deberá orientar dicha estrategia a un B2C (business to consumer = empresa a consumidor). En cambio, si el beneficio se orienta a la relación del proveedor con la empresa, la estrategia a plantear será una B2B (business to business = empresa a empresa). Por el contrario, si solo es la empresa la que obtiene rentabilidad, lo más probable es que dicha estrategia sea un fracaso. No conviene perder de vista que el beneficio lo deben obtener como mínimo dos integrantes del circuito y que uno de ellos debe ser la empresa.
Otro punto a tener en cuenta es el alcance de la rentabilidad. Me refiero a que la inversión que se vaya a realizar debe alcanzar al mayor número posible de usuarios para que esté justificada. Suele ocurrir en bastantes empresas digitales que realmente existe un potencial de rentabilidad, pero su alcance en cuanto a número de usuarios es tan bajo que, a medio o a largo plazo, fracasan. Este es el caso de algunos portales de Internet que basan su estrategia en la rentabilidad que obtienen con la inserción de publicidad mediante banners, pero que en cambio, no están aportando la suficiente rentabilidad a la mayoría de los anunciantes. En este caso, la rentabilidad no se contempla en ninguno de los integrantes del circuito o, en todo caso, en solo uno de ellos (la empresa). En este sentido podéis ver el articulo publicado en La Vanguardia el día 17 de septiembre que nos explica el caso de la empresa Ecualty. podéis encontrarlo en la dirección siguiente http://www.lavanguardia.es/cgi-bin/noticia.pl?dia=17_09&link=vb1793a&sec=eco
Otras veces, sin embargo, es evidente el beneficio que obtienen tanto la empresa como el usuario final: os podría citar como ejemplo el caso de http://www.ebankinter.es, que suministra servicios financieros a empresas y particulares a través de Internet, ofreciendo grandes ventajas tanto a Bankinter como al consumidor final. En este caso, la estrategia digital ha aportado a la empresa (Bankinter) una rentabilidad digital que se manifiesta en la evidente optimización de recursos humanos y, además, en un ahorro en las inversiones económicas (se ha conseguido llegar al usuario final sin la necesidad de abrir sucursales físicas). Pero además de las ventajas que obtiene la empresa, ¿que valor añadido y rentabilidad recibe el usuario final? En primer lugar, el ahorro en tiempo, ya que nos permite acceder al servicio cuando queramos (incluso fuera de horas de oficina) y desde donde queramos (cualquier parte del mundo siempre que tengamos un ordenador conectado a Internet) sin que ello implique desplazamiento físico alguno. En segundo lugar, la optimización de recursos e inversiones que obtiene Bankinter permite aplicar unas condiciones económicas más beneficiosas a sus clientes (se traslada el ahorro al usuario o cliente final). Y por último, la posibilidad de poder utilizar este servicio, da transparencia a las relaciones banco-cliente ya que de forma rápida y clara podemos acceder a nuestras posiciones bancarias y a todos los servicios que el banco nos pueda ofrecer (desde realizar una transferencia hasta simular el coste de una hipoteca) sin tener que pasar por el filtro del empleado de la sucursal.
En este caso, la estrategia digital de la empresa es clara y está orientada al beneficio mutuo de la empresa y el usuario. La empresa ha obtenido una mayor rentabilidad y su producto un valor añadido. Esta planificación ha dado a Bankinter una posición de liderazgo en el sector de las entidades financieras virtuales en España.
Todas estas consideraciones sobre los conceptos de Valor Añadido y Rentabilidad Digital son las que hemos de tener en cuenta en el momento de realizar algún planteamiento digital ya que, como todos sabemos, son muchas las empresas que entran en este mundo deslumbradas por grandes augurios de beneficios futuros y que suelen fracasar en el intento ya que carecen de una visión realista de la estrategia a plantear. Por ello, al plantearnos una estrategia digital, además de orientarla correctamente, hemos de tener claro que beneficios vamos a obtener a corto, medio y largo plazo ya que, en otro caso, quizás no convenga realizar inversiones que puedan estar condenadas al fracaso desde el principio.
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