02 febrero 2007

¿Que pasa con el e-comerce?

Después de unos pocos años viendo como se desarrolla internet en las diferentes facetas de la sociedad, quisiera hacer una reflexión sobre uno de los puntos más discutidos del e-comerce.

¿Por qué está costando tanto a las empresas el establecer un canal de venta por internet?.

Seguramente una de las respuestas seria que aún existen problemas de seguridad o problemas de confianza de los clientes hacia los proveedores o incluso la falta de infraestructuras adecuadas para que la red llegue a una mayoría de la población.

Evidentemente estos problemas son factores importantes que marcan la evolución del e-comerce, aunque también hemos de decir que son problemas totalmente predecibles y que en la mayoría de los casos no son factores que las empresas puedan controlar por si solas.

En cambio hay otro problema que con el paso del tiempo empezamos a detectar como una importante barrera para las empresas que quieren vender por internet, como es la falta de experiencia en la venta de productos o servicios a través de procesos totalmente automatizados. Hay que tener en cuenta que en la economía tradicional es muy difícil encontrar referentes que nos ayuden en este punto.

Además, la automatización de la venta en el e-comerce es un factor clave, ya que precisamente internet lo que proporciona al cliente es la interactividad con las empresas a través de sistemas informáticos, es decir, proporciona automatización.

En la economía tradicional las empresas ya habían llegado a informatizar los procesos administrativos con programas de gestión, o en algunos casos incluso la producción, pero en cambio la venta siempre ha sido un proceso que ha dependido fundamentalmente del factor humano, en el campo de la venta entre empresas a través de equipos comerciales especializados y en el caso de la venta al detalle a través de redes de distribución, solamente la venta a través de maquinas de vending se ha acercado a la automatización.

Esta falta de referentes puede ser un motivo adicional para encontrarnos muchas veces con webs de e-comerce confusas o poco orientadas a facilitar la venta.

Además en las previsiones que se han hecho sobre internet muchas veces se ha confundido a las visitas con el público objetivo, sin tener e cuenta que la facilidad en el acceso a la información hace que mucho tráfico sea puramente navegación por ocio. En cambio si lo comparamos con el comercio tradicional, las personas que acceden a los comercios casi siempre lo hacen por un interés real en la compra: este si que es público objetivo.

Por ejemplo, uno de los puntos que hasta ahora muy pocas empresas de internet han tenido en cuenta en sus planteamientos, es el conseguir ofrecer el producto en el momento que lo necesita el cliente y no cuando la empresa vendedora le interesa.

En este sentido están empezando a aparecer soluciones que buscan la interacción no intrusiva, como son las acciones de permission márqueting, (http://www.consupermiso.com) que son newsletters a posibles clientes que han indicado que tienen interés en un producto o sector determinado.

Igualmente estas acciones solo son el principio de la innovación en un campo con unas posibilidades futuras muy importantes para el e-comerce.

En definitiva, nos encontramos en un periodo básicamente de aprendizaje donde lo fundamental es comprender el canal y todas sus implicaciones.

Julio 2002

Las killer applications

Casi desde el inicio de internet una de las nuevas palabras que han surgido en el nuevo vocabulario de la nueva economía es la de killer application.

Conceptualmente este termino se describe como una aplicación con la capacidad de sustituir al resto de aplicaciones que le hacen la competencia.

El ejemplo más claro de invento killer, anterior a la era de internet, fue la aparición del fax, que sustituyo en un periodo muy corto de tiempo al telex.

Si nos remontamos a otros tiempos, también podríamos llamar killer al teléfono, que fue capaz de sustituir al telégrafo, aunque el tiempo de sustitución no fue tan rápido como el del fax.

Centrándonos en el campo de internet, hoy por hoy, la aplicación más killer que podríamos encontrar en la red es el correo electrónico, que por su implantación en el sector internauta parece que podrá llegar a ser killer del fax. Aunque ello no dependerá de la aplicación en si, sino de la implantación de internet en la sociedad.

Teniendo en cuenta que hasta la aparición de internet estas aplicaciones se pueden contar con los dedos de una mano, en el caso de las empresas de internet, parece que todo lo que se hace es una aplicación killer.

Realmente en las start-ups hay demasiada facilidad a catalogar las nuevas e-aplicaciones como killers cuando en verdad no lo son, ya que no dependen de si mismas.

Si lo analizamos en profundidad nos damos cuenta que el verdadero componente que puede hacer killer a dichas aplicaciones es el propio internet y no la aplicación en si. En ningún caso estas aplicaciones podrán llegar al estatus de killer sin una implantación total del uso de la red.

Esta realidad, que parece bastante obvia, nos lleva a una doble reflexión sobre como debemos plantear los objetivos de las empresas y las nuevas e-aplicaciones.

En primer lugar no podemos olvidarnos que el verdadero objetivo de cualquier empresa que quiera aportar algo nuevo en el sector de internet, ha de ser la rentabilidad y la promoción del uso de la red. Esto nos obliga a que las herramientas necesarias para obtener dicho objetivo han de plantearse tanto en el campo de internet como en el campo de la promoción tradicional.

Hoy por hoy, hacer aplicaciones que realmente aporten valor al usuario y difundirlas al publico objetivo adecuado, parece la única vía factible para implantar nuevos usos de la red.

En segundo lugar deberíamos pensar las nuevas e-aplicaciones más como un complemento de las tradicionales, que como una killer, ya que dicho planteamiento nos puede evitar errores de bulto que nos lleven a incongruencias empresariales de gran magnitud.

Hemos de tener en cuenta que hoy por hoy aún no podemos catalogar a ninguna e-aplicación como verdadera killer, como mucho podríamos decir que existen potenciales killers.

No podemos olvidar la gran experiencia que ha sido el confundir lo potencial con lo real para muchos inversores del sector de las nuevas tecnologías.

Junio 2002

E-comerce y Sushi

El otro día tuve la satisfacción de asistir a una tertulia amenizada con un espléndido Sushi, organizado por la empresa (http://www.bgssl.com), donde tuve el placer de coincidir con diferentes profesionales relacionados con el sector de las nuevas tecnologías para hablar sobre la situación actual del e-comerce y sus previsiones de futuro.

Después de un rato de compartir ideas y experiencias llegamos a cuatro conclusiones que me parecen bastante acertadas.

La primera es que la introducción de la banda ancha es un factor clave para el desarrollo del e-comerce en la sociedad, ya que ha de permitir un acceso más rápido y fácil que ayude a competir en mejores condiciones con las empresas tradicionales, que usan otros sistemas de comunicación más implantados para el global de la población.

En el entorno de esta afirmación se comentó lo importante que es para las empresas que efectúan e-comerce, el entender que sus competidores son todas las empresas de su sector, tanto las que realizan sus ventas por internet como las que no lo hacen.

Como datos significativos de este punto, es importante saber que la media de penetración de internet en los hogares de la UE está entorno al 37,7%* de la población cuando en España es del 24,7%*. La media de los usuarios de internet que han realizado compras on-line en la UE es del 35,6%* cuando en España es del 20,1%*. La penetración de la banda ancha en la UE a mediados del 2001 era de 0,82 líneas por cada 100 habitantes cuando en Estados Unidos era de 3,24 líneas y en España era de 0,47 líneas.

La segunda conclusión a la que llegamos en la tertulia, fue la importancia de la incorporación de la conexión a internet en otros dispositivos diferentes al PC, como es la internet móvil o la televisión digital.

En este sentido no podemos obviar lo importante que es, especialmente para la UE, la implantación de la tercera generación de telefonía móvil, que permitirá la banda ancha en los dispositivos más comunes que usaran la mayoría de los ciudadanos de la UE. Este punto tiene gran relevancia para el e-comerce ya que aportará grandes posibilidades en la comunicación en cualquier momento y en cualquier lugar.

Como dato significativo de este punto, es importante saber que el porcentaje de población que usa telefonía móvil en la UE está entorno al 70% mientras que en Estados Unidos se encuentra por debajo del 50%.

La tercera conclusión que se comentó, es la necesidad de que las empresas que quieran realizar e-comerce ofrezcan un nivel de usabilidad y orientación al cliente que aporten valor añadido que sea percibido como tal por los usuarios.

Este punto fue la conclusión que más se insistió en la tertulia, ya que en la actualidad la mayoría de las webs que ofrecen e-comerce, todavía están bastante lejos de sus competidores de la economía tradicional, en lo que respecta a aportar valor.

En cambio las webs que han sabido interpretar las necesidades reales del usuario, se han convertido en los lideres del e-comerce como es el caso de (http://www.amazon.com) a nivel internacional o los supermercados (http://www.condisline.com) o (http://www.capraboacasa.com) a nivel español.

Como dato significativo relacionado con este punto, es importante saber que la media de la UE de empresas que venden productos on-line se sitúa en el 22,9%* sobre el total de empresas, mientras que en España esta cifra es del 8,5%*.

La cuarta conclusión que se comentó en la tertulia, fue la necesidad de que las empresas tradicionales vean internet como un canal complementario a los canales que ya tienen en la actualidad. Es fundamental que el e-comerce aporte nuevas formas de interactuar con el usuario, pero teniendo en cuenta que el valor de la marca y el conocimiento del mercado que tiene la empresa tradicional es una garantía de éxito difícilmente sustituible.

Como habéis visto, las 4 conclusiones tienen 2 entornos claramente definidos.

El primero es la necesidad de tener unas infraestructuras adecuadas, en este punto la responsabilidad de las administraciones es fundamental, ya que sin una apuesta firme por parte de ellas será muy difícil alcanzar los niveles mínimos que nos permitan competir en la economía global.

El segundo es la necesidad de crear nuevas formulas de comunicación, en este punto la responsabilidad recae, sobre todo, en la empresa, ya que son las únicas que pueden provocar el cambio de mentalidad necesario desde dentro de ellas mismas.

* Fuente Eurobarometro Noviembre – Diciembre 2001

Mayo 2001